Fotografías de la infancia

Comparte esta entrada

Se fue una tarde a casa de sus padres. Tomó prestado un álbum de fotografías de la infancia para ayudar a su memoria. Buscó en aquellos ojos enormes su hambre por comerse el mundo, su luz que iluminaba cualquier sueño, su ilusión y adrenalina por la vida.

Sus compañeros de clase se aventuraban igual que él libres de mochilas con piedras pesadas. No miraban a ninguna cámara para aparentar un posado perfecto. No tenían ninguna distracción más que un pequeño ciempiés en el suelo y el cantar de los gorriones.

Trenzas despeinadas, mezcla de plastelina y arena en el bolsillo, carcajadas sin algún diente y alguna brecha en el pantalón, aquellos héroes eran únicos e invencibles.

¿Por qué 20 años más tarde esos críos habían perdido gran parte de esa luz en su mirada? La vida de adultos estaba muy enmascarada, alguien les quiso cortar sus poderosas alas y los miedos ganaron terreno olvidándose poco a poco de su niño interior.

Hasta aquí – se dijo a sí mismo. Cerró el álbum y se dirigió al espejo más cercano. Aquella persona que se acercaba mostraba gran peso en sus hombros, y mientras tomó una honda inspiración, redescubrió aquellos mismos preciosos ojos.

Nadie más podrá opinar sobre cuál es mi zona de confort o de peligro. Porque yo no tengo límites, tan sólo sueños. Tampoco permitiré que restrinjan mi creatividad, talentos y curiosidad. Viviré escuchándome y honrando mis valores. Construyendo mi propio camino y respetándome, y haciéndolo a los que me rodean. Amando incondicionalmente, ayudando, perdonando(me), poniendo pasión y levantándome cuando me caiga. 

Bajó la mirada hacia su rodilla y arremangó parte de sus bermudas. Ahí estaban los 4 puntos que le recordarían sus últimas palabras.

Meses más tarde recordaría esa mañana de verano en un trayecto de avión. Aquel despertar fue verdadero. Emprendió, viajó, le bailó a la vida, se enriqueció de compañeros de viaje diferentes y auténticos como él y abrazó cada mañana aquel muchacho que aparecía sentado en la entrada del colegio, con pinta de travieso y tiernos hoyuelos.

Deja un comentario

Suscríbete a mi Blog

Responsable: Pilar Fernández, siendo la Finalidad; envío de mis publicaciones así como correos comerciales. La Legitimación; es gracias a tu consentimiento. Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mis plataformas de email marketing Active Campaign ubicada en EEUU y acogida al Privacy Shield. Podrás ejercer Tus Derechos de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos en info@pilarfernandez.net .Para más información consulte nuestra política de privacidad